Archivo de la categoría: Comer bien

Lisboa, una acuarela atlántica

20130107-212358.jpg

Cantaba Toquinho en su canción ‘Aquarela’ -su mayor éxito en España y Portugal-, que “los malos tiempos pasarán, piensa que el futuro es una acuarela y tu vida un lienzo, que colorear…“. Pues si la vida es un lienzo por colorear, ese lienzo, sin duda, es Lisboa. Una obra pictórica de siglos que tiene al estuario del río Tajo como bastidor.

bloguerosviajerosEn la paleta lisboeta se mezclan frustraciones, nostalgias, alegrías y el inevitable paso del tiempo. No es de extrañar que el fado sea la expresión musical más conocida de la música portuguesa, porque Lisboa es como una acuarela desdibujada por los años. Al tiempo, tan pesimista y frustrada como optimista y soñadora. Incluso tienen un curioso vocablo para definir el estado de ánimo de la ciudad, el ‘Saudade’. Es esta personalidad compleja la que ofrece al viajero mucho más de lo que espera encontrar en la capital lusa.

Y no nos referimos a los imprescindibles turísticos de sobra conocidos por los visitantes de todo el mundo; Miradouro de Graça, Miradouro de Santa Luzia, las ruinas de Carmo junto al ascensor de Santa Justa, la praça Rossio, la recién remodelada Praça Marquês de Pombal o el Museo de Arte Contemporánea Calouste Gulbenkian, cuyos jardínes son un oasis en mitad del ajetreo luso. Sino a todos los rincones escondidos por la ciudad que solo los lugareños conocen a los que hacemos referencia a lo largo de este post.
Plaza Rossio
Con un clima bastante agradable y un cielo azul intenso la mayoría de los meses del año, Lisboa se asienta sobre siete colinas. Con lo que el calzado cómodo es más imprescindible que nunca, ya no solo por las empinadas cuestas y escaleras de subida a los Miradouros (miradores) sino por las aceras de mosaicos empedrados. La calçada portuguesa es famosa por su belleza, pero también por su animadversión a los tacones. Así que, no es recomendable pisar la calle sin el calzado apropiado.

bloguerosviajeros.jpgMoverse por Lisboa es fácil. En los últimos años la red de Metro y tranvías se ha modernizado mucho, conectando entre sí los barrios históricos con las nuevas zonas de ocio y negocio como el Parque Das Naçoes o la Avenida José Malhoa, respectivamente. Si el presupuesto del viaje no llega para sacar una LisboaCard de 72 horas (39 euros, tarifa diciembre 2012), lo más rentable es sacar un título de transporte diario (5 euros) válido para usar el metro, el tranvía, el tren de cercanías o los ferrys que unen las dos orillas del Tajo.

Nada más salir del Aeropuerto tendrás que comprar una tarjeta electrónica recargable Viva Viagem (0,50 céntimos, tarifa diciembre 2012), que podrás usar desde ese mismo momento. Compensa y mucho. Sobre todo por el elevado precio de los elevadores turísticos como el de Santa Justa (3,50 solo por subir, tarifa diciembre 2012).

20130107-212342.jpg

El metro, además de rápido y limpio, es toda una experiencia subterránea. Mención especial para la estética clubber de la estación Baixa-Chiado o las columnas góticas de la estación Parque, que parecen salidas de una película de Tim Burton. También merece la pena visitar la colección de esculturas representativas de los oficios clásicos en la estación Entre Campos. Si lo que queremos ver son espectaculares mosaicos de azulejos tendremos que hacer parada en Jardim Zoológico, Cidade Universitária, Oriente o Picoas.

20130107-225445.jpg

20130107-212416.jpgEl centro histórico se divide en tres zonas emblemáticas, agrupadas a su vez por barrios donde encontrar la esencia lisboeta; Baixa-Rossio, Alfama-Castelo, Bairro Alto-Chiado. Desde la Praça do Comércio -con su espectacular pórtico mercante a orillas del Tajo- nos adentramos en la bulliciosa Rua Augusta en pleno barrio de la Baixa. Subiendo esta céntrica calle, a mano derecha tenemos el laberíntico barrio de Alfama, que esconde entre sus mayores tesoros el colosal Castelo de Sao Jorge, con unas vistas privilegiadas y sus pintoréscos aledaños, con casas blancas y vecinas tendiendo la colada.

Lisboa panorámica

A mediodía este barrio atrapado en el tiempo huele a sárdinas recién asadas en las terrazas efímeras de muchos restaurantes. Eso sí, el tufillo a ‘restaurante para guiris’ huele a la legua, aunque todavía se pueden disfrutar de sitios auténticos de verdad como el centro cultural Chapitô (Rua Costa do Castelo s/n), un espacio multidisciplinar que sorprende a propios y extraños porque alberga una escuela de Circo, una asociación cultural y hasta un restaurante con vistas privilegiadas a los tejados lisboetas. Aunque la carte es muy limitada, merece la pena dejarse caer y tomarse un vinho verde acompañado por un plato de uvas y quesos del país al atarceder o una vez anochezca.

20130108-002443.jpg

Volviendo a la Baixa, como punto de partida y referencia, a mano izquierda queda el Bairro Alto-Chiado, el preferido de los jóvenes para salir de marcha, comprar ropa vintage y regalos originales. Es increíble como cambia el barrio por el día y por la noche, así que el mejor momento del día para visitarlo es a media tarde y aprovechar el espectacular atardecer desde el Miradouro de Santa Catarina, mientras suena de fondo algún hippie tocando la guitarra o los más jóvenes quedan para quemar la noche lisboeta en las bulliciosas calles de Chiado.

20130107-210346.jpg

Al encuentro del Fado

Aunque en cuestión de fados, la fama siempre la tuvo la zona de Bairro Alto-Chiado, es en Alfama donde los propios lisboetas se encuentran con sus lamentos cantados a fuego lento y mucho sentimiento. Para adentrarse en el universo del fado, lo mejor es hacerlo visitando el Club de Fado -con espectáculos a partir de las 22.00- o visitar Mesa de Frades -espectáculos a partir de las 22.30-, ambos en el barrio de Alfama y con consumición mínima de entre 10 y 15 euros. Otra opción por la zona es la Parreirinha de Alfama, en la calle Beco do Espírito Santo 1.

La Baixa Lisboa

Os Petiscos, el tapeo portugués

Si Lisboa enamora por sus conocidos fados, también ayudan las no tan conocidas tapas portuguesas, Os petiscos. Si para escuchar fado lo mejor es perderse por Alfama, para salir de marcha o echarse unas cervezas, lo mejor es visitar Bairro Alto-Chiado y visitar la mítica Cervejaria Trindade, un antiguo templo convertido en templo de la gula, por excelencia. No desesperes si no encuentras mesa nada más llegar, la cola es llevadera y puedes pedirte una cerveza en la barra de la entrada -O Refeitório- mientras te conviertes al ‘cervecismo’ más ortodoxo. ¿La carta? Será imposible no caer en la tentación sus carnes a la brasa.
20130107-210319.jpg20130107-203716.jpg

Si buscas algo menos popular y más alternativo, sin duda la Petiscaria Ideal o la Taberna Ideal (están la una enfrente de la otra en Rua da Esperança 100), En el deprimido barrio de Santos, se esconden dos locales acogedores y auténticamente portugues. No hay carta en papel, pero sí escrita en sus paredes con tiza. Entre todas las tapas destacan las tibornas (tostas de aceite y ajo) con ingredientes a elegir. Nuestra recomendación, pedir una tiborna de queso de cabra y miel. ¡Mmmagnífica!

Un consejo para los tragones impulsivos; Es muy habitual que nada más sentarnos en una mesa de cualquier restaurante nos pongan unas aceitunas negras, un pequeño queso semigraso o paté de sardina. ¡Ojo, no son cortesía de la casa! Si consumes todo o una parte, se te cobrará y a ver cómo le explicas al camarero/a que no lo habías pedido.

gallo portugal20130107-220309.jpg

Belém, la guinda del pastel

Para llevarnos el mejor sabor de boca de nuestra visita a la región de Lisboa, no hay nada mejor que dejarse caer por el célebre barrio de Belém, donde podremos visitar tres de los monumentos imprescindibles de cualquier visita a la capital portuguesa: el monolito de los Descubrimientos, la torre de Belém y el Monasterio de los Jeronimos, amén del Jardim do Ultramar o el moderno museo Colección Berardo (Centro Cultural de Belém). Lo mejor es coger un tren desde la estación de Cais do Sodré, para disfrutar del paseo, aunque la zona tenga una belleza muy portuaria, pero en días luminosos se disfruta mucho del viaje en paralelo al río Tajo.

BloguerosViajeros.com

20130107-215401.jpgPese a lo que pudiera parecer la distancia entre un monumento es considerable, así que muy probablemente acabemos agotados de la visita. Menos mal que antes de coger el tren de vuelta a Lisboa, a unos metros de la estación -cruzando el parque- tenemos A Única Fabrica de Pasteis de Belém, donde recuperar energía a base del azúcar de sus famosos Pastéis de Nata, un dulce caliente que recuerda a las natillas caseras. Mejor con azúcar glacé y canela. Tranquilos, al comprar una te dan un sobrecito de cada para aderezarlo al gusto.

20130108-000406.jpg

Si todavía nos queda tiempo para seguir disfrutando de Lisboa, podemos pasar la mañana o la tarde en el Parque das Nações, la zona más alejada del centro y el barrio icono de la nueva Lisboa, con su Oceanográfico, Pabellón Atlántico, la Estación de Oriente que firma Santiago Calatrava o el espectacular Pabellón Portugués de la Expo 98, obra del genial Álvaro Siza. Para hacernos una idea panorámica de este nuevo espacio lisboeta, lo mejor es subir al teleférico sobre la Marina. Para los compradores compulsivos, frente a la Estación de Oriente se encuentra uno de los centros comerciales más grandes y completos de la ciudad. 20130107-212313.jpg

Luminosa, polifacética, hospitalaria, melancólica, sentimental, cosmopolita, conquistadora, fadista … Lisboa es una ciudad, pero también un estado de ánimo, un sentimiento que se proyecta desde cualquiera de los miradores de cada una de las siete colinas que dan forma a la fisonomia de la capital lusa. Lisboa es la vida misma.

20130107-203404.jpg

Coordenadas GPS: 38°42′49″N 09°08′21″O

Audio FX: Este post se redactó mientras sonaba el disco Fado Em Mim, de la fadista portuguesa Mariza (EMI Portugal 2011)


Próximo destino: Gredos

Ya está todo listo para nuestro primer blogtrip de la temporada. Este fin de semana, nos vamos a Gredos. Más concretamente a Hoyos del Espino, donde instalaremos nuestro campamento base en el Hostal Restaurante La Mira de Gredos. Ya de primeras y, por lo que hemos visto en las fotos de su web y en su página de Facebook, además de ser un sitio pintoresco, se debe comer de lujo. Debe ser que el frío abre el apetito.

El fin de semana se nos va a hacer corto con todo lo que tenemos planeado hacer. Por cierto, nos ha sido muy útil la información recogida en el portal VenAGredos, una auténtica ‘enciclopedia’ de la Sierra de Gredos. Viendo las recomendaciones de otros usuarios de esta comunidad de viajeros enamorados de la sierra de Gredos, me sorprede la cantidad de cosas que se pueden hacer allí.

Nosotros por lo pronto, tenemos pensado hacer una ruta cultural a caballo con Gredos Ecuestre por el entorno de Arenas de San Pedro (en la cara sur de la Sierra de Gredos). Tampoco vamos a perder de vista la cara norte, visitando la Casa del Parque de Sierra de Gredos, a través de la Fundación Patrimonio Natural Castilla y León.

Un blogtrip de Bloguerosviajeros.com

¡Como no ibamos a estar ilusionados con el blogtrip que se avecina! Con las buenas referencias que tenemos de esta zona abulense, y lo que hemos leído en las opiniones de varios usuarios de VenAGredos, no es para menos.

Parece ser que hasta los picos más altos del Macizo Central nos van a recibir con sus mejores galas, las primeras nieves de la temporada. En un par de días cambiaremos el contaminado aire de la Gran Vía madrileña por el aire de montaña.

Nos vemos en Gredos. Os contamos la experiencia y mucho más, a la vuelta. Natalia y José.

Coordenadas GPS: 40°15′N 5°13′O


Aranda de Duero, el buen yantar

Aranda de Duero, capital de la Ribera del Duero, nos recibe siempre con la mesa puesta. Ya lo dice el refranero popular, tan castellano como estas tierras, ‘Aranda de Duero, Tierra de vino y cordero’. Y vaya si se cumple. Pasar un fin de semana en Aranda de Duero siempre deja buen sabor de boca, sobre todo si nos gusta pegarnos un homenaje de vez en cuando.

20110926-001834.jpg

Aranda se ha ganado a pulso ser un destino imprescindible para los amantes de los viajes gastroculturales. Imposible resistirse a su ‘lechazo’ acompañado de un buen vino. Con el plus de que solo en los bares de Aranda te puedes tomar un vino de la casa y que, con toda probabilidad, sea un Ribera del Duero como poco.

La ciudad interior

Uno de los grandes atractivos turísticos del municipio son sus Bodegas del siglo XV. Más de siete kilómetros de galerías que conectan una bodega con otra, como si de una ciudad subterránea se tratara, hacen la visita a las Bodegas Históricas una experiencia curiosa y diferente. Nosotros visitamos la Bodega Histórica Don Carlos (Calle Isilla, 1 esquina Josefina Arias de Miranda), de origen medieval y donde además de degustar varios vinos, ofrecen una original teatralización histórica. Está en pleno centro de Aranda de Duero, así que pilla a mano de todo.

Blogueros Viajeros www.blogueroviajeros.com

La visita cuesta 5 euros por persona (tarifa 2011), pero hay otras bodegas históricas cuya visita es gratuita como las del restaurante El Lagar, el mejor restaurante según los arandinos, donde también hicimos parada para degustar sus famosos lechazos y sus premiados pinchos calientes. Una recomendación: probar el pincho de Soufle de Bacalao. Delicíoso, incluso para los poco fans del bacalao, como yo.

Como no solo de comer y beber vive el viajero, con la vista también se puede saborear cada rincón del casco viejo arandino. Un punto para empezar la visita turística puede ser el monumental templo de Santa María La Real. En pleno casco histórico de Aranda de Duero se alza majestuoso este templo con aires de Catedral. Merece la pena ser visitado por la noche por el espectacular efecto de la iluminación en sus filigranas góticas.

20110926-001655.jpg

¡Top Tip!

Los más poperos saben bien que en Aranda de Duero, además del vino, el cartel del Sonorama Ribera mejora con los años hasta haberse convertido en uno de los festivales de música pop rock de referencia en España, amén de ser el más importante de Castilla y León. El festival suele celebrarse a mediados del mes de agosto.

Aranda de Duero Blogueros Viajeros

Coordenadas GPS: 41°40′17″N 3°41′11″O


Próximo destino: Estambul

20110823-130852.jpg


Burgos, en constante evolución

Nunca antes había estado en Burgos. Ni siquiera de paso. Nada más llegar a la capital burgalesa te das cuenta de que la ciudad se encuentra en plena revolución urbanística. Su recién estrenado Bulevar, sus monumentos rehabilitados (como el Arco de Santa María), el vanguardista Museo de la Evolución Humana o el nuevo Palacio de Congresos y Exposiciones, son algunos ejemplos de la evolución que está viviendo la ciudad.

Bloguerosviajeros.com

bloguerosviajeros.comEsta cara más moderna y vanguardista de Burgos encaja a la perfección con la ciudad milenaria esculpida en piedra y que gira alrededor de su espectacular Catedral gótica. Con sus dos torres gemelas del siglo XIII-XV, la Catedral es visible desde cualquier punto de la ciudad y, ahora que su facha principal está completamente restaurada, impresiona mucho más. Su piedra está tan limpia que si hace mucho sol, el reflejo os cegará. Visitar la catedral iluminada por la noche también es toda una experiencia. Su silueta gótica podría ser escenario de cualquier película del bueno de Tim Burton.
bloguerosviajeros.comAunque la Catedral haga méritos para seguir siendo el emblema de la ciudad, no solo de piedra vive Burgos y mucho menos el hombre. Dar una vuelta por el clásico y elegante Paseo del Espolón o recorrer el centro histórico de plaza en plaza y, mucho mejor incluso, de pincho en pincho, hacen que la visita a la ciudad de Burgos merezca la pena. La verdad es que de buenos vinos y buenos aperitivos, los burgaleses saben un rato.

bloguerosviajeros.com

Las calles peatonales del centro, desde la Virgen de la Paloma hasta la calle Avellanos son un auténtico triángulo de las bermudas del buen comer. Aunque por experiencia, lo mejor de cada restaurante no suele estar en las cartas, sino en las barras. De entre todos los lugares visitados, os aconsejo probar los pinchos de La Favorita o los de La Comidilla de San Lorenzo, aunque para saborear un buen asado el sitio es Casa Ojeda. Eso sí, vete con hambre y con dinero, porque vas a necesitarlo.

bloguerosviajeros.com

Entre los muchos museos que hay en la ciudad, destacaría los dos más nuevos, el CAB, un centro de arte contemporáneo a los pies del Castillo de Burgos y el luminoso Museo de la Evolución Humana. El primero es gratuito y el segundo tiene una tarifa general de 6 euros (agosto 2011).

¡Top Tip!

Para subir al CAB o al Mirador del Castillo, desde donde podrás hacer buenas fotos panorámicas del casco viejo de Burgos y su omnipresente Catedral, se puede callejear -cuesta arriba, eso sí- por la calle Cabestreros o subir en un ascensor escondido en el número 30 de la Calle de Ferrán González, subiendo unas escalinatas a espaldas de la catedral.

bloguerosviajeros.com

Coordenadas GPS: 42°20′57″N 03°41′05″O


Oporto, dulce y añejo

20110815-204017.jpg

A Oporto, como a los buenos vinos, le sienta bien envejecer. Su glorioso pasado colonial ha dejado un legado, más o menos vivo, de iglesias azulejadas, torres, palacios y murallas. Nada más llegar a la preciosa Estación de Sâo Bento, en pleno centro de la ciudad, te das cuenta de que la segunda ciudad más grande de Portugal vive su pasado con añoranza. Oporto es la ciudad del vino, pero también de la melancolía. Eso no quita que, por su peso cultural, demográfica e industrial se considere como la ‘capital del Norte’ portugués.

20110815-204324.jpg20110815-204146.jpg

Edificios coloniales abandonados a su suerte, el empedrado imperfecto de sus calles, la decadencia asumida, lo hacen bello. Oporto no es la ciudad más bonita de Portugal, pero tiene algo que la hace especialmente atractiva.

20110815-203635.jpg

Su centro histórico, el barrio de la Baixa, o el hoy turístico barrio de Ribeira, ofrecen la mejor postal de la ciudad de los siete puentes. El Portugal más auténtico y más humano se descubre en cada tasca, taberna y tienda de esta zona declarada en 1996 por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad. El sonido de las gaviotas, el olor del río Duero y de las bodegas de Vila Nova de Gaia te atrapan. Es una ciudad perfecta para el olfato, pero también para otros sentidos como la vista o el gusto.

La diferencia de precios entre España y Portugal a día de hoy es otra ventaja importante a la hora de disfrutar la escapada. Tanto es así que te puedes tomar un par de cañas enfrente de uno de sus principales monumentos, la Torre Dos Clerigos, por 2 euros. ¿En alguna plaza mayor de las grandes capitales españolas se puede hacer eso?

Por no hablar del ‘tapeo’ portugués, más conocido como ‘petiscos’. Callejeando en los alrededores de la Torre dos Clerigos, desde donde hay unas vistas 360º espectaculares de la ciudad, descubrimos una pequeña taberna familiar, Tasca Gourmet Santo Antonio (Rua Bataria Da Vitória, 80), donde por menos de 8 euros comes típica comida portugesa recién hecha. Se trata de un restaurante sencillo, recogido, familiar con apenas 5 mesas y sin carta, ni menú. La cocinera prepara platos típicos portugueses como las puhnetas de bacalao o las feijoadas… Los expone en la cocina y el comensal elige qué quiere comer. Todo un descubrimiento. Además, el vino blanco de la casa está exquisito.

20110815-203917.jpg

Oporto no solo es piedra histórica, también ofrece muchos atractivos turísticos como la vanguardista Casa da Música (metro Casa da Música), un edificio arquitectónicamente imposible que tiene tantos admiradores como detractores. El exterior sorprende y el interior aún más. Desde este punto se puede coger cualquier bus urbano para bajar la kilométrica Avenida da Boavista para conocer el pulmón verde de la ciudad, el Parque da Cidade, no sin antes hacer una parada obligada en el Museo Fundación Serralves.

20110815-204552.jpg

No podemos irnos de Oporto sin visitar alguna de las muchas bodegas que han dado fama mundial a la ciudad y su vino dulce. Cruzando el paso peatonal del Puente Luis I hacia Vila Nova de Gaia, encontraremos un montón de bodegas de renombre como Sandemán o Calém. Nosotros visitamos la bodega Croft que está más escondida y mereció la pena, pues la visita siempre acaba con una degustación de sus mejores vinos.

Es probable que superemos la tasa de alcoholemia de peatón y para evitar dejarnos los piños en la famosa ‘calçada portugueisa’, siempre podemos coger el nuevo teleférico de Gaia para volver al hotel desde arriba. Las vistas y la comodidad merecen los 5 euros (tarifa agosto 2011) que cuesta el billete sencillo.

Matosinhos, disfrutar a toda costa

Una de las ventajas que tiene visitar Oporto en verano son sus infinitas playas ubicadas en la desembocadura del río Duero, tanto a izquierda (las de Vila Nova de Gaia) como a la derecha (Matosinhos). Nos centraremos en visitar estar últimas por ser las mejor comunicadas con el centro de la ciudad. El moderno metro ligero de Oporto nos llevará hasta el mismísimo corazón de Matosinhos Sul, desde donde podremos visitar el Castelo do Queijo, el auténtico Mercado de Abastos o contemplar la anémona gigante que da algo de sombra a la Praça Cidade do Salvador, en pleno paseo Martítimo.

20110815-203711.jpg

Una vez que crucemos el puente móvil, llegaremos a las piscinas naturales, Piscinas das Marés, obra del prestigioso arquitecto Álvaro Siza, donde previo pago de 5 euros los fines de semana (tarifa agosto 2011), podremos darnos un chapuzón con estilo. Aunque lo que de verdad impresiona son las infinitas playas atlánticas alejadas del paseo marítimo, donde el ambiente familiar y masificado cansa. Lo mejor es dejarse guiar por las sendas de madera que siguen el contorno de la costa para encontrar nuestro rincón perfecto para disfrutar de estas playas. Lo importante es no tirar la toalla (antes de tiempo). De verdad que compensa alejarse del bullicioso Paseo Marítimo de Matosinhos.

20110815-205739.jpg

¡Top Tip!

¿Os apetece disfrutar de un romántico paseo por la ribera del Duero? Lo mejor es comprar los tickets por anticipado en alguna de las oficinas de Turismo repartidas por el centro (cerca de la estación de Sâo Bento en la Rua Mouzinho da Silveira hay una), ya que por los mismos 10 euros (agosto 2011) que cobran a pie de barco, estos tickets oficiales ofrecen una visita con degustación a una de las mejores bodegas de Vila Nova De Gaia, Croft.

20110815-204358.jpg

Coordenadas GPS: 41° 9′ 0″ N, 8° 38′ 0″ W


Cuenca, colgada del verano

Cuenca es única. Eso ya lo sabe todo el mundo. Y mucho más desde que la ciudad es Patrimonio de la Humanidad. Lo que pocos saben es que Cuenca es un destino perfecto para pasar unos días en verano. Aquí nadie se queda colgado sin vacaciones, porque por tener, Cuenca tiene hasta playa. Por no hablar del nuevo museo Ars Natura, todo un homenaje al Medio Ambiente, desde donde se pueden ver las mejores vistas panorámicas de la ciudad.


Cuenca

Este año, con el cambio de curro, ando escaso de días libres, así que cada fin de semana planteamos escapadas breves, pero intensas. Lo de ir a Cuenca ha sido un acierto. El lugar perfecto para comer bien, pasear, visitar museos y hasta pegarte un buen chapuzón.

CuencaLa mejor forma de recorrer Cuenca de arriba a abajo, es empezar precisamente por arriba. Os recomiendo dejar el coche en el parking gratuito del Barrio del Castillo, desde donde también  tenemos unas vistas impresionantes sobre la cuenca del Huécar y la ciudad antigua. Desde aquí al casco antiguo hay unos pasos,- cuesta abajo eso sí-, con parada obligada en la Plaza del Ayuntamiento y su curiosa fachada barroca, las alegres viviendas de estilo manchego y la imponente catedral gótica, la única de este tipo en España.

Si quieres hacer la típica foto mirando a Cuenca, la mejor vista turística de la ciudad la tendrás desde el Parador Nacional cruzando el famoso Puente de San Pablo, junto a las también mundialmente famosas Casa Colgadas del siglo XIV. Es alucinante ver a cientos de turistas japoneses por esta zona de la ciudad. Es como si en pleno mes de agosto el centro de Fukuoka estuviera plagado de españoles en verano. ¿Cómo han llegado hasta aquí?

Cuenca

Volvemos a subir al Barrio del Castillo. ¡Paciencia, las cuestas os abrirán el apetito! Después de darnos un buen homenaje en El Caserio (calle Larga, 15), donde las carnes a la brasa o el mojete manchego te harán olvidar las subidas empedradas, seguimos con nuestro finde intensivo. Como el calor de media tarde ya aprieta, ha llegado el momento de darse un chapuzón. Las opciones son variadas y para todos los gustos:

Cuenca Pantano de UñaCuenca en verano

1. Playa Artificial a pocos metros del centro (km.2 de la antigua carretera de Villalba de la Sierra). Es un complejo de piscinas, merenderos, restaurantes y playa artificial fantástico, donde podemos bañarnos en pleno Júcar o hacer una ruta en kayak por el tranquilo curso del río. La entrada son 4 euros (agosto 2011).
2. Pantano de Uña. La opción más natural para los aventureros y atrevidos. En verano las aguas son turquesas y templadas, lo que hacen del baño un placer. Una recomendación: quítate el bañador y disfruta de la naturaleza. ¡Qué maravillosa sensación!

Catedral Cuenca

Coordenadas GPS:  40°4′0″N 2°9′0″O


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 25 seguidores